El jefe del Ejecutivo castellano-manchego reiteró su satisfacción ante la modificación de las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura, gracias a las cuales se mantendrá una lámina estable en los pantanos de cabecera.
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, quiere que la viña sea declarada cultivo bioenergético. Así lo manifestó hoy al presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero con el que mantuvo un encuentro en el Palacio de La Moncloa, en Madrid.
Barreda argumentó a este respecto que Castilla-La Mancha tiene 600.000 hectáreas de viñas, de las que nace buen vino, cada vez mejor, pero se trata además de conseguir que la viña sea considerada un cultivo energético para que reciba las mismas ayudas que los cultivos de dichas características.
De la viña se puede obtener bioetanol y puede ser considerada una fuente de energía renovable muy interesante. A este respecto recordó que el 50 por ciento del viñedo del país está en Castilla-La Mancha.
Junto al vino, las infraestructuras ocuparon un lugar destacado en el encuentro, así como la política hidrológica. En alusión a esta última, el jefe del Ejecutivo manifestó su satisfacción tras la modificación de las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura gracias a las que se mantendrá una lámina estable de agua en los pantanos de cabecera.
En este punto, explicó que a partir de ahora el agua del Tajo se regulará en el Tajo y no en el Segura. Del mismo modo, significó que esta modificación además de reportar beneficios económicos y turísticos para la zona, garantiza el caudal ecológico del río.
El Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG) también ocupó parte de la conversación del presidente Barreda con José Luis Rodríguez Zapatero con el que puso en común la mejora de las infraestructuras ferroviarias en Castilla-La Mancha, no en vano hoy han tenido lugar las pruebas del AVE Madrid-Cuenca-Albacete-Valencia, en Albacete, y al que consiguió arrancar el compromiso de agilizar las obras de la autovía de La Alcarria que comunicarán Tarancón (Cuenca) con Guadalajara y cuya ejecución es de competencia estatal.
Además de estas cuestiones, el presidente Barreda explicó al jefe del Ejecutivo central que en breve empezará a funcionar en Castilla-La Mancha el Centro de Investigación de la Atmósfera y el Clima, un centro puntero que necesita el respaldo del Ministerio de Ciencia e Innovación, en el que se pondrá en funcionamiento un satélite que avanzará conocimientos sobre el cambio climático.
En la reunión que duró una hora y media, el presidente de Castilla-La Mancha presentó a Zapatero una Comunidad Autónoma moderna, con una notable apuesta por la investigación con grandes empresas punteras e industria de gran calado como es la aeronáutica.