El apoyo del Gobierno Regional y el diálogo constante con los agentes económicos y sociales han sido la clave del éxito de la política económica en Castilla-La Mancha.
Los Planes de Desarrollo Regional, los Pactos Industriales y los Acuerdos Regionales por el Empleo han sido el resultado del consenso y el clima de entendimiento del Gobierno con empresarios y sindicatos.
El ejemplo más reciente lo constituye el Pacto por Castilla-La Mancha firmado el 4 de agosto de 2009, que materializa la unidad, el esfuerzo y el compromiso de las administraciones públicas y los agentes económicos y sociales, para impulsar la recuperación de la actividad económica y la generación de empleo.